lunes, 4 de abril de 2016

AUTOGESTIÓN DEL TALENTO HUMANO





    La autogestión del talento humano, principalmente se refiere a esa gestión que hace la persona en sí mismo, sin necesidad de esperar que un consultor o una persona más experimentada o con mas conocimiento le diga que debe hacer o que pasos debe dar para gestionar su propio talento humano, el primer paso o la primera actitud que debe asumir la persona es cambiar su mentalidad de forma que no siga los estereotipos que nos inculca la sociedad desde jóvenes como por ejemplo enfocarnos en las debilidades, es el caso de los padres y los hijos en las escuelas, cuando aplazamos una materia, te recriminan ese desliz, pero el hecho de que en el resto de las materias alcanzaras excelentes notas no parece ser tan relevante, de igual forma sucede en los sitios de trabajo, si llegas tarde o tienes un desempeño deficiente los jefes sin dudar estarán allí para reprocharlo, pero mientras todo va bien parece no merecer tanta atención de su parte, en fin esta sociedad nos ha enseñado a lo largo de la historia que mientras algo está mal toda la atención recae sobre eso, y ese es el cambio de mentalidad que se requiere para auto gestionar nuestro talento humano, no enfocarse en las debilidades sino en las fortalezas que tenga cada persona; todo esto basado en el análisis de las personas exitosas, pensemos si esas personas se enfocaron mas en sus debilidades o en sus fortalezas al momento de alcanzar sus metas u objetivos.


            Otra parte importante dentro de la autogestión de nuestro talento humano es el descubrimiento de nuestras fortalezas, y es que, la mayoría de las personas sienten más facilidad al momento de encontrar en sí, sus debilidades que sus fortalezas, esto se debe a que estamos acostumbrados a enfocarnos en nuestras debilidades más que en nuestras fortalezas, entonces, ¿Cómo descubrirnos nuestras fortalezas?, los expertos recomiendan hacerlo de forma científica, especialmente aplicando ciertos test diseñados por especialistas en la materia con la finalidad de ayudar a las personas a conocer sus fortalezas y enfocarse más en las mismas.




            Para que la autogestión sea exitosa, una vez tenga conocimiento la persona de cuáles son sus fortalezas, debe hacer todo lo posible por enfocarse en ellas, para ello debe aplicar cada una de ellas en su vida diaria, por ejemplo, para los exámenes de la universidad, no todas las personas tienen la fortaleza de aprender largos textos y luego plasmarlos como respuesta a una de las preguntas en un examen, para ello existen técnicas visuales, didácticas, entre otras que facilitan a las personas retener la información de una forma diferente, este es un ejemplo claro de no enfocarnos en la debilidad (que sería no retener fácilmente la información textual) sino en la fortaleza (retener información de forma más fácil a través de imágenes, videos, sonidos, etc.). Si logramos implementar nuestras fortalezas en la vida cotidiana podremos notar mejores resultados a la hora de desempeñarnos en nuestras labores, sin embargo, como todo en la vida, requiere constancia, por eso, es necesario repetir constantemente este tipo de fortalezas a diario y hacerlas costumbre para alcanzar de forma eficiente nuestros objetivos.




  Entonces, para concluir este blog sobre la autogestión del talento humano, debemos recordar o recalcar el enfoque que debe tener la persona en sus fortalezas y no en sus debilidades, es así que puede adquirirse la motivación necesaria para alcanzar el máximo desempeño coadyuvando el cumplimiento satisfactorio de los objetivos y metas planteados, entonces, tratemos de implementar rutinas en nuestra vida diaria en las que apliquemos las fortalezas satisfactoriamente, por convicción y evitemos enfocarnos en las debilidades que terminan por hacer que actuemos por coacción en nuestro día a día. Es allí donde reside la satisfacción de realizar nuestro trabajo de forma eficiente, nuestras fortalezas y la autogestión del talento humano harán de nosotros elementos imprescindibles dentro de cualquier organización en la que laboremos.